De principios y finales.

Es una época de recuentos en la que miramos en retrospectiva lo que pasó en el año y hacemos un cierre de año, que de acuerdo con nuestros propios estándares, si lo valoramos positivo sea mejor el siguiente periodo, y si no fue un buen año y hubo un balance negativo o con pérdidas, comenzamos proponiendo nuevos objetivos para que el próximo año sea distinto.

Y de esos propósitos está cargado el futuro año, también un poco de predicciones, que dependen totalmente de las acciones que hagamos o dejemos de hacer.

Sin embargo, haciendo un balance general el 2018 es un año que trajo consigo nuevos panoramas. Un año que abre otras perspectivas en distintos ámbitos, y que independientemente de los cambios sociales, nos toca ver de una nueva forma el futuro que se avecina, y de las acciones que hagamos dependa el seguir avanzando.

Estoy seguro de que tendremos muchas oportunidades para ir mejorando el panorama social, familiar y personal, y depende de cada uno tomarlas y ocuparlas de la mejor manera. Y sí, sé que con mi optimismo me estoy aventurando demasiado dentro de la incertidumbre que siempre existe en estos periodos, pero es necesario verlo así y cargarse de motivación para el mejor futuro que necesitamos todos.

Les deseo el mejor inicio de año y pueda seguir compartiendo con ustedes por este medio experiencias y conocimiento.

¡Feliz 2019!